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Aresh Sivastarria: Telecomunicaciones críticas para la minería del futuro

  • Foto del escritor: redesautomining
    redesautomining
  • 21 ene
  • 4 Min. de lectura

Desde India hasta Chile, una trayectoria global marcada por la evolución de las redes móviles y la innovación tecnológica.

La historia profesional de Aresh Sivastarria comienza en Jaipur, capital del estado de Rajasthan, en India, una ciudad reconocida por su riqueza cultural, sus palacios históricos y una fuerte identidad ligada al conocimiento y la ingeniería. Allí creció y completó su formación escolar en 2004, en un contexto marcado por el auge de la industria tecnológica india, donde estudiar ingeniería se proyectaba como una puerta directa a oportunidades laborales en expansión.


Sin embargo, el escenario cambió abruptamente tras la crisis global de 2008. El colapso de la industria de tecnologías de la información obligó a muchos profesionales a redefinir sus trayectorias. En ese contexto, Aresh decidió reorientar su carrera hacia el mundo de las telecomunicaciones, un sector que comenzaba a crecer con fuerza impulsado por la expansión de las redes móviles. Fue un punto de inflexión. “El cambio no fue planificado, pero terminó siendo decisivo”, comenta.

Su ingreso al sector coincidió con una etapa de rápida evolución tecnológica. Desde los primeros proyectos en redes 2G, Aresh fue avanzando hacia despliegues 3G y posteriormente 4G, participando activamente en procesos de implementación, optimización y puesta en marcha. Su desempeño técnico le permitió acceder tempranamente a proyectos de mayor complejidad y asumir responsabilidades en iniciativas de gran escala.


En 2012 tomó una decisión clave: dejar su país por primera vez para integrarse a DiGi Malaysia, uno de los principales operadores de telecomunicaciones del sudeste asiático. La experiencia marcó un antes y un después. Además de trabajar con tecnologías 4G de última generación, lideró proyectos de despliegue en distintos países de Asia, incluyendo Indonesia y Tailandia, así como iniciativas en Medio Oriente. “Salir de mi zona de confort fue difícil, pero me permitió crecer profesional y personalmente”, recuerda.


Ese recorrido internacional lo llevó, pocos años después, a Chile. En plena etapa de lanzamiento de redes 4G, Nokia Chile buscaba especialistas con experiencia práctica en despliegues reales. Aresh fue convocado como consultor experto para el proyecto Movistar. El traslado implicó un viaje de más de 40 horas y múltiples escalas, literalmente al otro lado del mundo. Lo que inicialmente sería un proyecto de un año se transformó en una estadía de más de seis, marcada por una fuerte conexión con el país, su gente y su cultura.


Tras nuevos desafíos vinculados al desarrollo de proyectos 5G en Europa, Medio Oriente y Asia —con estadías en Londres, Portugal, Dubái e Indonesia—, en 2023 Aresh recibió el llamado de Automining para integrarse a un proyecto minero en Chile. El desafío era distinto a todo lo anterior. Pasar del diseño de redes urbanas a operaciones industriales críticas implicaba un cambio profundo de enfoque. “En minería, las prioridades son diferentes y los riesgos son mucho más altos. Eso fue lo que captó mi atención”, explica.

Hoy, trabajando en modalidad híbrida entre Londres y Chile, Aresh colabora con los equipos de Automining y clientes mineros, aportando una mirada integral que combina diseño, implementación y optimización de redes LTE privadas. Su trabajo actual se concentra en faenas como MEL y Spence, donde el objetivo es asegurar cobertura confiable, baja latencia y estabilidad operacional en entornos altamente dinámicos.


Para Aresh, la minería moderna es un ecosistema intensivo en datos, automatización y seguridad. En ese contexto, las redes LTE privadas dejaron de ser un complemento para convertirse en infraestructura crítica. A diferencia de otros entornos, en minería el rendimiento predecible y la confiabilidad son más relevantes que la velocidad máxima. LTE permite habilitar sistemas de monitoreo en tiempo real, geolocalización de equipos, transmisión de video desde zonas de riesgo, operación remota de maquinaria y análisis predictivo basado en datos continuos.


Los desafíos no son menores. La propagación de radiofrecuencia en rajos abiertos, la movilidad constante de equipos, la expansión permanente de las faenas y los requerimientos de baja latencia exigen un diseño y una optimización continua de la red. A ello se suma una brecha de conocimiento operacional: las compañías mineras no son operadores de telecomunicaciones, lo que vuelve clave el rol de equipos especializados capaces de anticipar fallas y garantizar continuidad.


En operaciones mineras, la complejidad técnica de las redes de telecomunicaciones se incrementa por la naturaleza misma del entorno. Los rajos abiertos evolucionan constantemente, los caminos de acarreo cambian de forma periódica y la maquinaria pesada se desplaza de manera continua. Esto obliga a un rediseño permanente de celdas, ajustes de cobertura y optimización de traspasos entre sectores. Aresh explica que, a diferencia de los entornos urbanos, en minería no existen condiciones estables: cada cambio operativo impacta directamente en el desempeño de la red y, por extensión, en la seguridad y continuidad de la operación.

A este escenario se suma un desafío estructural: la brecha de conocimiento especializado. Las compañías mineras no son operadores de telecomunicaciones y, en muchos casos, dependen de integradores externos para resolver problemas críticos. Para Aresh, el valor está en construir puentes entre disciplinas. Comprender la lógica de la operación minera, dialogar con equipos de implementación y traducir necesidades productivas en soluciones tecnológicas es parte central de su trabajo. Esa visión integrada es la que permite anticipar fallas, responder con rapidez y transformar la tecnología en una herramienta real de apoyo a las personas que trabajan en faena.


Mirando hacia el futuro, Aresh visualiza la incorporación de 5G como el próximo gran desafío tecnológico para la minería. Las nuevas capacidades de esta tecnología abren oportunidades para una automatización aún mayor, pero también elevan el nivel de exigencia técnica. Desde su experiencia, deja un mensaje claro para las nuevas generaciones de ingenieros: la curiosidad, el aprendizaje continuo y el trabajo en terreno son claves para construir una carrera sólida en industrias críticas. “Entender los problemas reales es lo que permite diseñar soluciones que realmente marcan la diferencia”, concluye.

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