Matías Kework: Convertir información en mejores decisiones
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Matías Kework llegó a Automining para asumir una tarea que se vuelve crítica cuando una empresa comienza a expandirse: convertir operación, costos e indicadores en decisiones antes de que las desviaciones se transformen en problemas.

Crecer puede ser una buena noticia. Pero cuando aumentan los contratos, los equipos, las operaciones y las exigencias, el crecimiento deja de ser solo una cifra positiva. Aparece una pregunta más compleja: ¿cómo sostenerlo sin perder control?
Automining está entrando en esa etapa.
El pasado 15 de julio, Matías Kework asumió como Encargado de Control de Gestión. Tiene 40 años, es ingeniero civil industrial y acumula cerca de 15 años de trayectoria profesional, aproximadamente una década vinculada a empresas de servicios para la minería. Antes de incorporarse a Automining trabajó en Poylum, compañía ligada a servicios para Collahuasi en ámbitos como mantención de correas transportadoras, ampliaciones de planta y trabajos metalmecánicos.
Su experiencia combina control de gestión, análisis financiero, presupuestos, planificación, consultoría y mejora de procesos. Pero hay una idea que resume mejor su forma de entender el cargo: los números solo sirven cuando explican lo que realmente ocurre en la operación.
“Esa experiencia me ha permitido comprender la importancia de conectar la información financiera con la realidad operacional, generando herramientas de control que apoyen la toma de decisiones y contribuyan al logro de los objetivos del negocio”, explica.
Ahí está la clave de su llegada.
Una planilla puede mostrar que un contrato se está desviando. Puede advertir diferencias en costos, productividad, dotación, avances o rentabilidad. Pero difícilmente podrá explicar por sí sola por qué ocurre. El dato advierte. La operación explica.
Su incorporación apunta a fortalecer una mirada integrada sobre la marcha de los proyectos, conectando información operacional y financiera para detectar tendencias, anticipar desvíos y generar antecedentes útiles para la toma de decisiones. El foco estará en acompañar el crecimiento con mayor trazabilidad, análisis y capacidad de reacción frente a escenarios cada vez más exigentes.
Sin embargo, su mirada busca alejarse de una lógica puramente fiscalizadora.
“Creo que el Control de Gestión debe ser una herramienta de apoyo para las distintas áreas más que una función exclusivamente de control”, sostiene.
La diferencia es importante. Controlar no significa perseguir errores. Significa detectarlos cuando todavía existe tiempo para corregirlos.
Kework apunta a otra lógica: detectar la desviación cuando todavía existe tiempo para corregirla.
“Mientras más oportunamente se identifiquen esas diferencias, mayores serán las posibilidades de implementar acciones correctivas y proteger los resultados del proyecto”, afirma.

En minería, esa tarea tiene un límite claro. Rentabilidad no puede transformarse en sinónimo de recorte. Seguridad, calidad y cumplimiento contractual siguen estando primero.
“La rentabilidad sostenible se construye sobre la base de una operación segura, eficiente y de calidad. El foco no debe estar únicamente en reducir costos, sino en gestionar adecuadamente los recursos, mejorar procesos y eliminar ineficiencias”, señala.
Gestionar bien no consiste en gastar menos por definición, sino en entender dónde cada recurso genera valor y qué decisiones permiten proteger el resultado sin comprometer los estándares del servicio.
Por eso Kework quiere conocer la operación desde terreno. Su trabajo contempla comunicación permanente con administradores de contrato y equipos operacionales, además de visitas a faena para entender directamente cómo se ejecutan los proyectos.
“La información de terreno adquiere valor cuando se valida, analiza y transforma en indicadores útiles para la gestión”, explica.
La idea vuelve a poner el foco en algo que un tablero de indicadores no puede registrar por completo: las personas.
“Detrás de cada indicador existen personas, equipos y procesos. Los números son una herramienta fundamental para la gestión, pero siempre deben analizarse considerando el contexto en que se generan”.
Y agrega otro elemento decisivo: escuchar.
“Las personas que trabajan día a día en los proyectos poseen un conocimiento muy valioso de los procesos, por lo que escuchar sus experiencias y comprender su realidad resulta fundamental para desarrollar una gestión más efectiva”.
Ese diálogo entre terreno y administración será especialmente relevante para Automining. Mientras una empresa es pequeña, gran parte de la información puede circular de manera informal. Pero cuando los contratos aumentan, esa fórmula comienza a mostrar sus límites.
Entonces aparece una necesidad distinta: estandarizar.
“El crecimiento implica una mayor necesidad de estandarización, control y trazabilidad de la información. A medida que aumentan los contratos y operaciones, resulta indispensable contar con indicadores consistentes, procesos robustos y herramientas que permitan monitorear el desempeño en forma oportuna”, advierte.
Ese es uno de los riesgos menos visibles del crecimiento: avanzar más rápido que la propia capacidad de gestión y perder trazabilidad sobre costos, márgenes o productividad.
Por eso el cargo de Kework reporta directamente al directorio.
“Permite que la información relevante llegue de forma directa y oportuna a quienes definen el rumbo estratégico de la empresa”, explica. Esa relación también permite alinear los objetivos generales de la compañía con la realidad concreta de sus contratos.
Sus primeros meses tendrán mucho de diagnóstico. La prioridad será conocer operaciones, presupuestos, contratos, mecanismos actuales de control e indicadores antes de introducir mejoras.
“La idea es generar una base sólida de información que permita identificar oportunidades de mejora y aportar valor desde el inicio”, sostiene.
Ese principio también define cómo quiere relacionarse con los equipos.
“Me gustaría que me vieran como una persona accesible, cercana y dispuesta a colaborar. Creo mucho en el diálogo, el respeto y el trabajo en equipo, y considero que las mejores soluciones surgen cuando existe comunicación y confianza entre las distintas áreas”.

Fuera del trabajo, Matías también debe administrar otro equilibrio. Vive en La Serena, está casado y es padre de tres hijos: Santiago, de 9 años; Agustina, de 6; y Trinidad, de un año. Desde allí deberá compatibilizar la vida familiar con los viajes a Antofagasta y las futuras visitas a operaciones.
“La planificación y el apoyo familiar son fundamentales”, señala. Su trayectoria ya lo ha obligado a compatibilizar responsabilidades laborales con trabajo en distintas ubicaciones.
Automining entra ahora en una etapa donde crecer ya no basta. Cada nuevo contrato deberá generar valor, cada desviación tendrá que detectarse a tiempo y cada decisión deberá apoyarse en información confiable.
Matías Kework llega precisamente para eso: no para frenar el crecimiento, sino para darle control.
Porque cuando una empresa comienza a moverse más rápido, la pregunta deja de ser cuánto puede crecer.
La verdadera pregunta es si sabe hacia dónde está avanzando.




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