Entre cascos y algoritmos: Valparaíso se proyecta como nodo de la nueva minería
El encuentro reunió a autoridades, empresas y proveedores para analizar integración con Argentina, logística, capital humano e innovación. Automining puso el foco en la velocidad del cambio tecnológico y los desafíos que abre para la industria.
Valparaíso mira la minería desde una posición distinta. No solo por sus yacimientos, sino por una combinación que puede volverla un nodo estratégico: puertos, logística, conectividad con Argentina, proveedores especializados y un ecosistema universitario capaz de acompañar los cambios tecnológicos de la industria.
Ese fue uno de los ejes del Encuentro Minero Internacional “Entre Cascos y Algoritmos: Logística, proveedores y empleabilidad en la era de la IA Minera y Energética”, realizado en el Hotel O’Higgins de Viña del Mar. La jornada reunió a actores públicos, privados y gremiales para discutir transformación tecnológica y el papel que puede asumir Valparaíso en la minería.
El delegado presidencial regional, Manuel Millones, puso el énfasis en las ventajas comparativas de la zona y en la necesidad de convertirlas en inversión, empleo y actividad económica.

“Tenemos minería, pero tenemos puertos y tenemos logística. Lo que tenemos que hacer es creernos el cuento de estas ventajas comparativas y potenciar aún más las inversiones”, sostuvo Millones.
Valparaíso, San Antonio, Quintero y el puerto terrestre de Los Andes podrían adquirir mayor relevancia si avanza la integración con los proyectos mineros argentinos. Resolver además las condiciones del paso Los Libertadores permitiría aprovechar mejor el crecimiento minero al otro lado de la cordillera y su salida hacia el Pacífico.
El senador Javier Macaya sostuvo que Valparaíso tiene mucho que aportar por su ubicación estratégica y por la posibilidad de conectar la actividad minera argentina con los puertos chilenos.
“Chile no tiene que ver a Argentina como una competencia, tiene que verla como una oportunidad de desarrollo”, planteó Macaya, destacando la experiencia técnica acumulada durante décadas.
Roberto Durán, presidente del OTIC de la Cámara de Comercio de España en Chile, destacó el valor estratégico de la minería para una entidad que promueve negocios entre Chile y España y la histórica presencia de inversión española en Valparaíso.
“Chile es un país minero y, por consiguiente, para la Cámara el sector minero es clave. Además, Valparaíso siempre ha sido una región muy especial para las inversiones españolas”, señaló Durán.
Marcelo Boldrini de FaroAndes apuntó también a profundizar la vinculación binacional. Explicó que estos encuentros buscan generar cooperación en minería, energía y logística.
“La idea es seguir aprendiendo, seguir creciendo y seguir vinculándonos”, señaló, al referirse a la intención de mantener estas instancias y proyectarlas también hacia Mendoza.
En esa conversación, Automining puso sobre la mesa un factor decisivo: la velocidad del cambio tecnológico. Alfredo Nebreda destacó que inteligencia artificial, automatización, redes de nueva generación y procesamiento de datos ya están redefiniendo la operación minera.
“Estamos viviendo la cuarta revolución industrial. Nosotros la estamos viviendo a diario; estamos trabajando con inteligencia artificial hace años ya en minería, pero cada vez vamos viendo nuevas herramientas”, afirmó Nebreda.
Valparaíso enfrenta además un desafío formativo. Estas tecnologías requerirán profesionales y técnicos preparados en inteligencia artificial, automatización, telecomunicaciones y datos. El polo universitario regional puede conectar conocimiento con las necesidades de la industria.
Nebreda planteó que Chile cuenta con una ventaja construida durante décadas: estándares técnicos y de seguridad comparables con mercados mineros de alto desarrollo. Esa experiencia puede transformarse en un activo exportable si la integración con Argentina avanza.

“La minería chilena tiene una ventaja comparativa importante, tiene un estándar internacional. Nuestros trabajadores pueden trabajar en Canadá, en Australia o en otros países sin ver una gran diferencia tecnológica ni en capacitación ni en preparación”, sostuvo.
La transformación tecnológica suma otra presión. Autonomía, gemelos digitales, inteligencia artificial aplicada a seguridad y productividad y nuevas soluciones energéticas avanzan a una velocidad que obliga a revisar decisiones. Innovar ya no consiste solo en adoptar una herramienta, sino en adaptarse mientras la tecnología sigue evolucionando.
Ese escenario también modifica la seguridad. La inteligencia artificial permite detectar variables, analizar información operacional y apoyar decisiones que pueden reducir exposición a riesgos. Para Automining, esta convergencia entre tecnología, conectividad y seguridad es uno de los espacios donde los proveedores pueden generar mayor valor.
“Entre Cascos y Algoritmos” dejó así una discusión que supera el ámbito de un seminario. Valparaíso tiene infraestructura, ubicación, puertos, conocimiento y proximidad con proyectos argentinos. Chile posee experiencia minera, proveedores y estándares construidos durante décadas. Argentina abre una nueva escala de oportunidades al otro lado de la cordillera.
Para Automining, la respuesta pasa por participar activamente en esa transformación: desarrollar tecnología, preparar personas, fortalecer alianzas y anticiparse en una industria que cambia a velocidad de algoritmo. Por lo que estar preparados ya no es una ventaja. Es una condición para seguir siendo parte de ella.




Comentarios